Durante años, Ethereum ha sido la columna vertebral de las finanzas descentralizadas (DeFi) y los tokens no fungibles (NFTs). Sin embargo, en los últimos meses Solana ha comenzado a destacar con fuerza, atrayendo desarrolladores, usuarios y capital. Su promesa es clara: transacciones ultrarrápidas, tarifas casi nulas y una experiencia de uso más cercana al mundo de las aplicaciones tradicionales.