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El Estrecho de Ormuz: cómo el pulso entre Irán y EE. UU. sacude la economía global

El acuerdo para la reapertura del Estrecho de Ormuz, clave para el comercio mundial, está en pausa. Irán lo condiciona a que Estados Unidos cumpla compromisos previos, lo que muestra cómo las rutas comerciales y las sanciones se vuelven herramientas de presión en la economía global.

PorMerry Melina4 min de lectura

Petroleros navegando por el Estrecho de Ormuz, con las costas de Irán y Omán a los lados.
El Estrecho de Ormuz es una de las rutas marítimas más transitadas del mundo para el transporte de petróleo y gas, conectando el Golfo Pérsico con el Océano Índico. Foto: İrfan Simsar / Pexels

El Estrecho de Ormuz, un canal marítimo vital para el comercio mundial de petróleo y gas, se ha vuelto un punto central en el conflicto entre Irán y Estados Unidos. Recientemente, Irán anunció un acuerdo con Omán para la reapertura conjunta de este estrecho, pero aclaró que su implementación depende de que Estados Unidos cumpla con los compromisos que había adquirido previamente. Esta situación nos ayuda a entender cómo la geopolítica y la economía se entrelazan, usando las rutas comerciales y las sanciones como herramientas de presión.

Ormuz: un cuello de botella estratégico

El Estrecho de Ormuz es una de las rutas marítimas más importantes del mundo. Se encuentra entre Irán y Omán y, antes de la guerra, por él circulaba cerca del 20% del crudo mundial, según EFE. Su importancia lo convierte en un punto de alta tensión en cualquier conflicto regional.

Irán cerró el paso por Ormuz a mediados de julio, después de nuevos bombardeos estadounidenses en su territorio. Estados Unidos respondió reimponiendo un cerco sobre los buques y puertos iraníes, lo que ha afectado la economía de Irán, según reportó EFE.

El viceministro de Exteriores iraní, Kazem Garibabadi, explicó que, aunque hay un acuerdo con Omán para un corredor de tránsito de buques, este no se pondrá en marcha si Estados Unidos no cumple ciertas condiciones. Entre ellas, Teherán pide el fin de la guerra en todos los frentes (incluido el Líbano), el levantamiento del cerco estadounidense a sus puertos y buques, y el fin de las sanciones contra la República Islámica. Además, Irán insiste en cobrar tasas por servicios de navegación, seguridad y medio ambiente por transitar el estrecho, algo a lo que Estados Unidos se opone, según EFE.

La presión de las sanciones económicas

Las sanciones económicas son una herramienta poderosa que los países usan para ejercer presión. Como explicamos en esta guía, pueden tener un impacto profundo en la economía de un país. En este caso, el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, prometió una “ofensiva económica” contra las finanzas de Irán, buscando nuevas sanciones contra entidades, personas y buques.

Un aspecto clave de esta estrategia son las sanciones secundarias, que buscan afectar a empresas y países que siguen haciendo negocios con Irán. Sin embargo, esta medida presenta un gran desafío: China. El país asiático compra alrededor del 90% del petróleo iraní, lo que lo convierte en un socio comercial crucial para Teherán, como señaló La República.

La amenaza de Estados Unidos de sancionar a empresas chinas podría desatar una nueva confrontación económica con Pekín, algo que Washington busca evitar mientras intenta mantener una tregua comercial. China ya ha defendido su cooperación con Irán y ha advertido de posibles represalias, afirmando que tomará todas las medidas necesarias para salvaguardar sus propios intereses, según La República.

El papel de los acuerdos diplomáticos

La situación en Ormuz también destaca la importancia de los acuerdos diplomáticos y cómo su cumplimiento puede ser un factor determinante en la resolución de conflictos. Irán hace hincapié en que el acuerdo para el estrecho está condicionado al cumplimiento del Memorando de Entendimiento firmado con Washington en junio.

Esto significa que las promesas hechas en la mesa de negociaciones tienen un peso real en la forma en que los países actúan en el escenario global. La falta de cumplimiento puede paralizar otros acuerdos importantes, como la reapertura de una ruta comercial vital. Para Irán, no hay prisa en abrir el estrecho si Estados Unidos no cumple su parte, manteniendo sus “medidas defensivas”, según EFE.

Impacto global de las tensiones comerciales

Las tensiones en el Estrecho de Ormuz y las sanciones económicas no se quedan solo en la relación entre Irán y Estados Unidos. Como contamos en esta nota, estos conflictos tienen un impacto global. La guerra en Irán, que comenzó a finales de febrero, ya ha afectado la economía mundial, interrumpiendo el suministro de energía y el transporte marítimo, de acuerdo con La República.

Cualquier escalada, especialmente si involucra a China, podría tener consecuencias aún mayores. Si Estados Unidos sancionara a un banco chino, por ejemplo, Pekín podría responder con restricciones a la exportación de minerales críticos o productos farmacéuticos esenciales, lo que afectaría gravemente a la industria manufacturera y la salud global, según el investigador Michael Sobolik, del Instituto Hudson, en declaraciones a La República.

Por qué importa

La situación en el Estrecho de Ormuz es un ejemplo claro de cómo los puntos geográficos estratégicos y las herramientas económicas se convierten en piezas clave en el tablero de la política internacional. Las decisiones tomadas en Teherán y Washington tienen la capacidad de afectar el flujo de energía mundial y la estabilidad económica, demostrando la interconexión de nuestro mundo. La diplomacia y el cumplimiento de acuerdos son fundamentales para evitar que estas tensiones se conviertan en crisis globales con repercusiones para todos.

Fuentes consultadas

TemasEconomíaGeopolíticaComercio internacionalSancionesEstrecho de Ormuz

Redacción asistida por inteligencia artificial y revisada por el equipo editorial de losupe.

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